
Las tirolinas infantiles y los circuitos con cable son elementos cada vez más habituales en parques infantiles, áreas de juego y espacios de ocio. Su diseño permite ofrecer una actividad dinámica y emocionante, pero, al mismo tiempo, requiere prestar especial atención a determinados aspectos relacionados con la seguridad, el espacio disponible y el sistema de suspensión.
En PlayCheck analizamos los diferentes elementos que intervienen en este tipo de instalaciones para ayudar a fabricantes, instaladores y gestores de parques infantiles a diseñar espacios de juego seguros y adecuados para los niños.
¿Qué es una tirolina o circuito de cable?
Los sistemas de cable para parques infantiles están formados habitualmente por un cable tensado, un carro o viajero (traveller) y un sistema de suspensión o asiento que permite al usuario desplazarse a lo largo del recorrido.
El carro es el elemento que se desplaza por el cable y al que se conecta el sistema de suspensión, que puede incorporar un asiento, una plataforma o un elemento de agarre.
Es importante diferenciar estos sistemas de las instalaciones basadas en raíles o trackways, ya que los requisitos de diseño y seguridad pueden ser diferentes.

Requisitos de seguridad en una tirolina infantil
Uno de los aspectos fundamentales es conseguir que el desplazamiento del usuario se produzca de forma controlada. El sistema debe estar diseñado para evitar frenadas bruscas y reducir los riesgos asociados al movimiento del carro.
Entre los principales aspectos que deben tenerse en cuenta encontramos:
Frenado al final del recorrido
El sistema debe disponer de un mecanismo que permita que el carro reduzca progresivamente su velocidad al aproximarse al final del recorrido.
Una parada demasiado brusca puede generar fuerzas importantes sobre el usuario y sobre los diferentes componentes de la instalación. Por este motivo, el sistema de frenado y la geometría del cable deben estar correctamente diseñados.
Control del balanceo
El ángulo de oscilación del sistema de suspensión es otro factor importante. El diseño debe limitar los movimientos excesivos del asiento o elemento de suspensión para mantener al usuario dentro de la zona prevista de funcionamiento.

Carro o viajero
El carro de la tirolina debe permanecer correctamente sujeto al cable y no debería poder desmontarse accidentalmente durante el uso. Su mecanismo debe estar diseñado para evitar que el usuario pueda acceder fácilmente a las partes internas que puedan generar atrapamientos o riesgos durante el funcionamiento.
Además, el sistema de suspensión debe proporcionar suficiente flexibilidad y estar diseñado para reducir posibles riesgos de estrangulamiento o atrapamiento.
Altura y espacio libre
La altura de instalación es otro aspecto esencial en el diseño de una tirolina infantil.
El sistema debe disponer de suficiente distancia respecto al suelo durante todo el recorrido, teniendo en cuenta el peso y la posición del usuario cuando la instalación está en funcionamiento, ya que este no puede pasar de los 2 metros de altura.
La zona situada debajo y alrededor de la tirolina debe estudiarse como parte de la zona de impacto, evitando la presencia de elementos que puedan aumentar el riesgo de lesiones.
Por este motivo, no basta con comprobar únicamente las dimensiones del cable. Es necesario analizar el conjunto formado por el recorrido, el asiento, el usuario y el espacio de seguridad que rodea la instalación.
Sistema de agarre y asiento
El elemento que utiliza el niño para sujetarse también debe cumplir unas condiciones específicas de diseño.
El agarre debe permitir una sujeción segura y cómoda, evitando configuraciones que puedan favorecer atrapamientos de manos, dedos o partes del cuerpo.
En los sistemas en los que el niño se desplaza sujeto mediante las manos, la geometría del agarre debe facilitar una correcta sujeción y dificultar que el usuario pueda introducir accidentalmente la mano o el brazo en zonas peligrosas.
También es importante evitar que los niños puedan utilizar el elemento de agarre para trepar, ya que esto puede modificar la posición prevista del usuario durante el desplazamiento.

La importancia de revisar una tirolina antes de su puesta en servicio
Antes de poner en funcionamiento tirolina al público, es recomendable realizar una revisión completa de la instalación para comprobar que todos sus elementos se encuentran correctamente ejecutados y que los espacios de seguridad son adecuados.
En PlayCheck trabajamos en la inspección y evaluación de equipamientos de juego, asesorando a fabricantes, instaladores y propietarios de parques infantiles a detectar posibles riesgos y a mejorar la seguridad de sus instalaciones.
La correcta planificación desde la fase de diseño permite evitar muchos problemas posteriores y garantizar que la instalación pueda utilizarse de forma segura y adecuada.



