Seguridad en parques infantiles: conexiones, cuerdas y elementos de espuma

1. Conexiones y plataformas

Las conexiones deben inspeccionarse cuidadosamente para asegurar que no puedan soltarse por sí solas, a menos que hayan sido diseñadas para ello. Además, deben estar protegidas reduciendo el riesgo de manipulaciones. Aspecto fundamental en estructuras modulares y parques de bolas.

2. Elementos de cuerda

Todos los elementos de cuerda deben estar bien anudados y con los extremos tratados, evitando que se deshilachen. En el caso de cuerdas de nailon, es imprescindible que se sellen térmicamente y sin dejar bordes afilados.

Cuando se instalan redes o recorridos por los que los usuarios puedan pasar por debajo, es necesario garantizar que las extremidades no puedan atravesar zonas de apoyo que puedan provocar atrapamientos o lesiones. Para ello, se puede añadir una malla de seguridad con aperturas de hasta 50 mm.

Además, si las cuerdas pasan sobre barras rígidas, deben estar fijadas correctamente para evitar movimientos indeseados.

3. Elementos de juego de espuma

Cuando se utilizan elementos de espuma en zonas donde los niños corren o caminan, especialmente si están junto a redes u otros materiales flexibles, es obligatorio cerrar correctamente los espacios para evitar atrapamientos. Esto se logra utilizando tiras con ojales, cremalleras u otros sistemas de sujeción seguros.

Además, estos elementos no deben colocarse en superficies con una inclinación mayor de 38° ni tener una altura inferior a 300 mm, garantizando así la estabilidad y la funcionalidad del juego.

Resumiendo, la correcta implementación de estas medidas no solo cumple con la normativa vigente, sino que también refleja nuestro compromiso con la seguridad y el bienestar de los más pequeños.

Si tiene alguna duda referente a estos elementos en tu parque infantil de bolas, no dude en ponerse en contacto el inspector de Playcheck. Él le va a asesorar en todo momento para que su proyecto cumpla con la normativa europea ENE-EN 1176-10:2024.